La rentabilidad social



En los cursos financieros de Aula Mentor, estudiamos la rentabilidad económica. Pero existe una rentabilidad, que no se puede medir ni en euros, ni en porcentajes, ni en dividendos, y esa es la rentabilidad social.

Wikipedia la define como aquella rentabilidad que provee a la sociedad más beneficios que pérdidas. Se trata pues, de esa rentabilidad que proporciona servicios, bienestar, o beneficios a las personas, y que contribuye a mejorar en general la vida de los ciudadanos.

Los ayuntamientos, principalmente los pequeños, que están siendo tan cuestionados últimamente, cumplen una importante misión en cuanto a la rentabilidad social, proporcionando a los ciudadanos servicios, que la empresa privada no podría proveer, pero que mejoran la calidad de vida en el medio rural, e igualan las oportunidades entre los ciudadanos del medio urbano y del medio rural. Bibliotecas, piscinas, ludotecas, actividades deportivas, oficinas de turismo, guarderías,... son algunos de los servicios que tienen un valor añadido por su rentabilidad social, y que los ayuntamientos prestan, a pesar de no ser rentables económicamente.


Aunque esta rentabilidad social es muy importante, me temo que no está en nuestras manos, decidir qué servicios son imprescindibles por su rentabilidad social, por lo que hoy voy a hablaros sobre otra rentabilidad social, sobre la que si vais a poder decidir. Se trata de la posibilidad de realizar a través de la plataforma de Kiva, microcréditos a personas que lo lo necesitan, de los países en desarrollo. A través de esta ONG, se gestiona la solicitud de los empresarios, en sus países de origen, y se cuelga en la plataforma un pequeño resumen sobre el proyecto que quiere llevar a cabo el empresario, y el importe que necesita.

Por otro lado, los interesados en colaborar, pueden realizar la aportación que estimen oportuna a Kiva, y repartirla en los proyectos que les parezcan más interesantes, viables, o necesarios para la comunidad. Así, con la suma de muchas aportaciones, el emprendedor, consigue la financiación para la puesta en marcha del proyecto, sin intereses, porque, los colaboradores con Kiva, no reciben una remuneración económica por su préstamo, sino una rentabilidad es social: la satisfacción de ayudar a alguien que lo necesite y haber contribuido a mejorar la vida de una comunidad.


Conforme el empresario va devolviendo lo prestado, Kiva, lo ingresa en la cuenta de cada uno que ha aportado, por lo que, este dinero vuelve a estar disponible para el prestamista, y puede volver a prestarlo, para poner en marcha nuevos proyectos, a lo largo y ancho del mundo.


Es un sistema parecido a los préstamos entre particulares, que estudiamos en el curso de Finanzas Personales, pero en este caso, el interés es sustituido por la rentabilidad social.


¿Queréis algunas cifras? Hoy (25 de julio de 2013), en su página web, nos informan, que desde 2005 en que se puso en marcha el proyecto:



  • 965.531 personas han prestado dinero para los proyectos

  • 455.878.825 $ han sido prestados y destinados a proyectos

  • 585.948 préstamos se han realizado

  • 99,02 % es el ratio de devolución de prestamos

  • 408,18 $ es el tamaño medio del préstamo en Kiva

  • 9,75 es el promedio de préstamos en los que participan los prestamistas.

  • 450 voluntarios trabajan en todo el mundo

  • 70 países


Entre todos los datos quiero destacar el ratio de devolución. Desde luego, para cualquier entidad financiera convencional, sería un sueño, tener un ratio de impagados tan pequeño (0,98 %). Tened en cuenta, que el ratio de morosidad del crédito bancario, en diciembre de 2012 fue del 10,44 %.
¿Cómo puedes participar en Kiva? Muy fácil, solo tienes que registrarte y realizar la aportación que quieras prestar. Luego, te diriges a la pestaña "lend", y ahí te salen todos los proyectos en los que puedes participar. Puedes buscar entre todos los disponibles, o filtrarlos según diversos filtros:



  • Por país.

  • Si el promotor es hombre o mujer.

  • El sector al que se va a destinar la empresa o proyecto (Agricultura, Vestido, Alimentación, Servicios,...)

  • Si es un proyecto individual o de grupo.



 


La aportación mínima por préstamo es de 25 $, y se puede participar hasta que las aportaciones completen la demanda del emprendedor. En la información básica, nos informan del porcentaje que ya ha conseguido para su proyecto, como podéis ver en la imagen.


Pequeño handicap de la plataforma: solo está disponible en inglés, pero seguro con un inglés de andar por casa, entendéis los términos, y conseguís financiar proyectos interesantes. ¿Qué os parece el proyecto? ¿Qué pensáis de la rentabilidad social?

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